Vemos hoy en el evangelio
a Jesús que se compadece ante la muchedumbre, que se encuentra como rebaño de
ovejas sin pastor. Él, Jesús, es el verdadero pastor; no solo el rey pastor,
hijo de David, que Dios había prometido a su pueblo, sino el único pastor de
Israel, que no es más que un único ser con el Dios vivo.
San Pablo
continúa con su exposición del plan divino: todos los hombres, judíos o
gentiles, se unen a Cristo, que ha sellado con su sangre nuestra paz para con
Dios. Con Él y en Él formamos solamente un cuerpo.
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Antífona de Entrada
Dios es mi auxilio, el Señor sostiene mi vida. Te ofreceré un sacrificio
voluntario, dando gracias a tu nombre, que es bueno.
Se dice «Gloria».
Oración Colecta
Oremos:
Muéstrate propicio con tus hijos, Señor, y multiplica sobre ellos los dones de tu gracia para
que, encendidos de fe, esperanza y caridad, perseveren fielmente en el
cumplimiento de tu ley.
Por nuestro Señor Jesucristo…
Amén.
Primera Lectura
Reuniré el resto de mis ovejas y les pondré pastores
Lectura del libro del profeta Jeremías
23, 1-6
«Ay de los pastores que dispersan y dejan perecer a las ovejas de mi rebaño!,
oráculo del Señor.
Por eso así dice el Señor, Dios de Israel: A los pastores que pastorean a mi pueblo:
vosotros dispersasteis mis ovejas, las expulsasteis. no las guardasteis; pues yo
os tomaré cuentas, por la maldad de vuestras acciones - oráculo del Señor -.
Yo mismo reuniré al resto de mis ovejas, de todos los países a donde las
expulsé, y las volveré a traer a sus dehesas, para que crezcan y
se multipliquen. Les pondré pastores que las pastoreen. Ya no temerán ni se
espantarán y ninguna se perderá -oráculo del Señor -.
Mirad que llegan días -oráculo del señor -, en que suscitaré a David un
vástago legítimo: reinará como un rey prudente, hará justicia y derecho en
toda la tierra. En sus días se salvará Judá, Israel
habitará seguro
y lo llamarán con este nombre: El Señor
nuestra-justicia».
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Salmo Responsorial salmo 22
R/ El Señor es mi pastor, nada me falta.
El Señor es mi pastor, nada me falta;
en verdes praderas me hace recostar.
me conduce
hacia fuentes tranquilas
y repara mis fuerzas.
Me guía por sendero justo,
por el honor de su nombre.
Aunque
camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú estás conmigo.
Tu vara y tu cayado me sosiegan.
Preparas una mesa ante mí
enfrente de mis enemigos;
me unges la cabeza
con perfume
y mi copa rebosa.
Tu bondad y tu misericordia me acompañan
todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa del Señor
por años sin término.
Segunda Lectura
Cristo es nuestra paz; él ha hecho de los judíos y de los no judíos un solo
pueblo
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios
2, 13-18
Hermanos: Ahora estáis en Cristo Jesús. Ahora, por la sangre de Cristo estáis
cerca los que antes estabais lejos.
Él es nuestra paz. Él ha hecho de los dos pueblos, judíos y gentiles una sola
cosa, derribando con su cuerpo, el muro que los separaba: el odio. Él ha abolido la ley,
con sus mandamientos y reglas, haciendo las paces, para crear
en Él, un solo hombre nuevo. Reconcilió con Dios a los dos pueblos,
uniéndolos en un solo cuerpo mediante la cruz,
dando muerte, en Él al odio.
Vino y trajo la noticia de la paz, paz a vosotros los de lejos, paz también a los
de cerca.
Así, unos y otros podemos acercarnos al Padre, por el mismo
Espíritu.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me siguen.
Aleluya.
Evangelio
Andaban como ovejas sin pastor
Lectura del santo Evangelio según san Marcos
6, 30-34
En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le contaron
todo lo que habían hecho y enseñado. Él les dijo:
«Venid vosotros solos a un sitio tranquilo a descansar un poco».
Porque eran tantos los que iban y venían, que no encontraban tiempo ni para
comer. Se fueron en barca a un sitio tranquilo y apartado. Muchos los vieron
marcharse y los reconocieron; entonces de todas las aldeas fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron.
Al desembarcar, Jesús, vio una multitud y le dio lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor, y se puso a
enseñarles con calma.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Se dice «Credo».
Oración de los Fieles
Pidamos, hermanos, al Dios de misericordia que auxilie nuestra pequeñez, para
que podamos invocar su nombre con los sentimientos que él desea.
Respondemos a cada petición:
Escúchanos, Señor.
Por la paz y concordia de las Iglesias, por la unión de todos los cristianos y
por la salvación de nuestras almas, roguemos al Señor.
Por los responsables de las naciones, para que bajo su gobierno tengamos una
vida feliz y pacífica, roguemos al Señor.
Por los que están lejos de casa, por los enfermos y los encarcelados y por
todos los que sufren, roguemos al Señor.
Por nuestra comunidad reunida en la fe, la piedad y el temor de Dios, por los
que hacen el bien a nuestras parroquias y por los que ayudan a los pobres,
roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor.
Escucha, Señor, las oraciones de tu pueblo reunido para celebrar el domingo, y
haz que, escuchando la palabra de tu Hijo y comiendo su pan de vida, lo
reconozcamos como el verdadero profeta y como el buen pastor que nos guía hacia
las fuentes de vida eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Oración sobre las Ofrendas
Oh Dios, que has llevado a la perfección
del sacrificio único los diferentes sacrificios de la Antigua Alianza; recibe y
santifica las ofrendas de tus fieles, como bendijiste la de Abel, para que la
oblación que ofrece cada uno de nosotros en honor de tu nombre sirva para la
salvación de todos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Prefacio
El día del Señor
El Señor esté con vosotros.
Y con tu espíritu.
Levantemos el corazón.
Lo tenemos levantado hacia el Señor.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
Es justo y necesario.
En verdad es justo bendecirte y darte gracias,
Padre santo, fuente de la verdad
y de la vida,
porque nos has convocado en tu casa en este día de fiesta.
Hoy, tu familia, reunida en la escucha de tu Palabra,
y en la comunión del pan
único y partido,
celebra el memorial del Señor resucitado,
mientras espera el
domingo sin ocaso
en el que la humanidad entera entrará en tu descanso.
Entonces contemplaremos tu rostro
y alabaremos por siempre tu misericordia.
Con esta gozosa esperanza,
y unidos a los ángeles y a los santos,
cantamos
unánimes el himno de tu gloria:
Santo, Santo, Santo…
Antífona de la Comunión
Estoy a la puerta llamando, - dice el Señor -. Si alguien oye y me abre,
entraré y comeremos juntos.
Oración después de la Comunión
Oremos:
Muéstrate propicio a tu pueblo, Señor, y a quienes has iniciado en los
misterios del Reino concédeles abandonar el pecado y pasar a una vida nueva. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Como ovejas sin pastor
La
necesidad de modelos, de guías, de pastores a seguir permanece vigente también
en esta época. Por eso se crean toda clase de montajes y medios para indicarnos
quiénes son los guías y pastores del momento. Pero el pueblo sigue
desorientado. Gran parte de la humanidad es explotada y oprimida por los
pastores del dios dinero-poder.
Jesús contempló en su tiempo un panorama similar. Y le dio mucha lástima
"porque andaban como ovejas sin pastor". Y, como verdadero pastor, se
puso a mostrar el camino hacia el Padre y dio el ejemplo y la definición del
Buen Pastor : "el que da la vida por sus ovejas".
Los pastores que siguen al Pastor tendrán que salir allí donde están los que
la sociedad ha marginado : las víctimas de la injusticia y la violencia
institucionalizadas, los que sufren las consecuencias del racismo y cualquier
clase de discriminación.
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