13 DE DICIEMBRE

SANTA LUCÍA siglo IV

lucian.jpg (14390 bytes)Hasta qué punto llega la adhesión de los habitantes de Sicilia hacia su santa patrona se nos da a conocer por una inscripción de los primeros años del siglo V que recuerda «el día de la fiesta de la Señora Lucía, a la que no es posible alabar cuanto se merece». No sabemos nada más acerca de la virgen Lucía: parece que sufrió el martirio en los sangrientos años de la persecución de Diocleciano (304). En cualquier caso, en el siglo VI su popularidad era tan grande como para que los clérigos y comerciantes sicilianos introdujeran su culto en Roma y Lucía pasara a ocupar un puesto dentro de las vírgenes ilustres sobre la pared de la basílica de San Apolinar Nuevo, en Rávena. Pronto sería conocido por todo el Occidente su nombre, introducido en el Canon romano junto a los de Inés, Cecilia y Águeda. "Santa Lucía", la santa cuyo nombre evoca la luz, es hoy objeto de la devoción popular no sólo en Sicilia sino también en los Países nórdicos: su fiesta proporciona un rayo de luz en medio de la dilatada noche del invierno escandinavo.

SANTA OTILIA   S. VIII

Abadesa cisterciense. Muerta en el 720 (?). Fiesta: el 13 de diciembre (martirologio romano); el 14 de diciembre (fecha propia de Estrasburgo).
Su Vida y su leyenda se entremezclan.

La primera redacción de la vida de santa Otilia data de inicios del siglo x. Hija de un duque alsaciano, Adalrico, Ético o Heticón, nace ciega. Su padre la rechaza y una sierva la conduce al monasterio de Balma (sin duda Baume‑les Dames o Moyenmoutier, Doubs). Repentinamente sus ojos se abren a la luz durante su bautismo administrado por el obispo san Erardo, hermano de san Hidulfo. Es la primera abadesa del monasterio de Hohenburgo, fundado por Adalrico, que tomará el nombre de santa Otilia.
En virtud de sus oraciones consiguió sacar a su padre del purgatorio. Muerta un 13 de diciembre a inicios del siglo VIII sin haber recibido los últimos sacramentos, resucita gracias a las oraciones de sus hermanas religiosas y comulga con un cáliz que se hace llevar. La mayor parte de su vida es legendaria.
Es, junto con Santa Lucía, la patrona de los ciegos y de los oculistas. Desde 1807, es la santa patrona de Alsacia.

Otros Santos: Eustracio, Auxencio, Eugenio. Eusebio, Mardario, Orestes, Antíoco, mártires;  Audverto, obispo; Judoco, presbítero; Kenelmo, rey;