3 DE JULIO:

SANTO TOMÁS   S. I.

tomasn.jpg (16035 bytes)El Apóstol Santo Tomás es el patrono de aquellos cristianos cuya fe conoce la duda, pero que llegan hasta el final en la profesión de esa misma fe cuando reciben un incremento de luz. Ya se advierte el espíritu crítico de Tomás en su diálogo con Jesús después de la Cena. Al decirles el Maestro a sus Apóstoles que conocen el camino del lugar hacia el que se dirige, Tomás le interrumpe con cierta viveza: «Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?»; cosa que le valió la respuesta de Jesús: «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí» (Jn. 14, 5-6). Nos es conocida la incredulidad con que Tomás acogió el testimonio unánime de los Diez de que habían visto a Jesús resucitado la tarde de Pascua. Ahora bien, ocho días después, tuvo que rendirse a la evidencia, expresó su fe con una plenitud tal que la profesión de fe de Tomás ha pasado a ser la de la misma Iglesia: «Señor mío, y Dios mío». Los cristianos de Malabar, en la costa oeste de la India, reivindican, a «Mar Toma» como su primer evangelizador y fundador de su Iglesia. Junto con las Iglesias sirias, de las que han recibido la liturgia, celebran a Santo Tomás en este día, que debe ser el de una traslación de sus reliquias a Edesa de Mesopotamia (Urfa, en Turquía), en donde hay testimonios de su presencia ya en el año 232.
Cuando se trata de cuestiones espirituales, debe ser bonito poder decir que nunca hemos experimentado dudas, pero la mayoría de nosotros estaríamos mintiendo. Puede tratarse de un pensamiento pasajero o puede ser una noche del alma, más larga y oscura, pero la mayoría de nosotros nos hemos preguntado cuando menos por los misterios del universo, incluyendo la existencia de Dios. Incluso si creemos haberlo concebido, podemos todavía experimentar momentos en que las preguntas pesan más que las respuestas.
Santo Tomás tuvo esos mismos sentimientos. La única diferencia es que nosotros podemos a veces mantener ocultas las dudas. La incertidumbre de Santo Tomás ha sido registrada para la posteridad. No sólo eso, sino que su nombre mismo ha quedado asociado con el de alguien que todo lo cuestiona: el incrédulo Tomás.

Otros Santos: Trifón, Jacinto, Eulogio, Marcos, Mustiola, Muciano y Musticia, mártires; León, papa; Anatolio, Heliodoro y Dato, obispos.