DÍA 9 DE SEPTIEMBRE

Nª. Sª. DE LOS
REMEDIOS, COPATRONA DE LA DIÓCESIS DE MONDOÑEDO-FERROL (España)
El santuario de la Virgen de los Remedios, desde su
fundación, es centro de devoción y peregrinación de muchísimos fieles. Fue edificado
el santuario en la ciudad de Mondoñedo el año 1558 por el obispo Francisco Santa María
Benavides y el obispo Sarmiento en 1775 lo restauró en estilo barroco. Los papas y los
obispos de la diócesis distinguieron la devoción a la Virgen de los Remedios. Fue
declarada patrona de la diócesis en el año 1949. En el año 1954 fue solemnemente
coronada su imagen.

NUESTRA SEÑORA
de Aránzazu.
El santuario, situado cerca de
Oñate y Mondragón, Guipúzcoa, presenta una impresionante orografía de montañas y
barrancos. Según la tradición, la imagen se apareció a un pastor, Rodrigo de
Balzátegui, en un espino verde, en el siglo XV. Espino es en vasco arantza, y de ahí el
nombre dulce y fuerte de Aránzazu.
Aránzazu fue siempre un foco de irradiación espiritual. Entre sus principales devotos
estuvieron Ignacio de Loyola, Legazpi, el conquistador de Filipinas, y Elcano, el primero
que dio la vuelta al mundo. Y un río de hijos fieles que acuden a venerarla. Fue coronada
el año 1886.
SAN PEDRO CLAVER 1581-1654
La vida que más me ha impresionado después de la de "Cristo",
dijo el papa León XIII cuando lo canonizó. Y efectivamente la suya fue una vida muy
cristiana en el sentido más propio del término, imaginamos a Cristo en la América del
siglo XVII y le vemos haciendo lo que hizo Pedro Claver.
Estaba emparentado con la ilustre familia de los Requeséns. Estudió con un tío suyo,
canónigo de Solsona. Pero no valía para él la lamentación de Santa Teresa: "Dios
los llama para santos, y en canónigos se quedan". El aspiraba a santo. Quiero
consumir mi vida por las almas, escribió un día.
Era de un pueblecito catalán llamado Verdú, se hizo jesuita y en Palma de Mallorca un
santo portero, Alonso Rodríguez, reconoció en él la santidad, aconsejándole que
cruzase los mares «porque allá en las Indias tendría que padecer mucho».
Así, en Cartagena de Indias, en lo que hoy es Colombia, fue «esclavo de los esclavos»,
dedicó treinta y tres años de servicio a los seres más desheredados, los esclavos
negros que traían de África, ignorantes, enfermos, moribundos, cuidándoles y
evangelizándoles con una solicitud heroica que con frecuencia provocaba el asombro
comprensivo.
Pero él estaba enamorado de aquella pobre humanidad, todo le parecía poco para socorrer
a los negros, a los presos de la Inquisición, a los extranjeros que capturaban las naves
españolas, y cuando no se desvivía por los demás, rezaba y adoraba por la noche el
Santísimo Sacramento.
Cuando las damas españolas insisten en que las confiese, se resiste y sólo accede
después de haber confesado a todos los negros: las cosas claras, todos no somos iguales,
los que sufren y son despreciados tienen prioridad.
En 1650 la peste se abatió sobre Cartagena. Pedro se multiplica atendiendo a todos, hasta
que cae él mismo. Quedó paralítico y se hace atar sobre un caballo para visitarles. Era
un espectáculo estremecedor verle.
El 8 de septiembre de 1654 entró en agonía. Los negros tomaron por asalto la casa. Era
su padre. Le besaban las manos sollozando. A la media noche del día de la Natividad de la
Virgen marchó al paraíso, el esclavo de los esclavos, el apóstol y padre de los negros.
Astráin le llamó el primer misionero del siglo XVII.

SANTA MARIA DE LA
CABEZA
Comparte con San Isidro
Labrador, su esposo, la gloria divina de una vida de humilde santidad en el quehacer
agrícola; siempre bajo la mirada de la Virgen, cercana en el recuerdo, a través de la
imagen de una humilde ermita.
A ella invoca, lo mismo cuando el hijo pequeño se le cae en un pozo, que cuando la
sequía amenaza a la meseta. Muerto su esposo, la Virgen presidirá el hogar, hasta su
muerte en Torrelaguna el año 1175.
OTROS SANTOS:
Ntra. Sra. de Lluc. "Reina de Mallorca; Nª Sª. del Claustro; Nª. Sª del Olivar; Nª. Sª. de
Hontanares; Gorgonio, Severiano, Doroteo,
Jacinto, Alejandro, Tiburcio, Estratón, Rufino, Rufiniano, mártires; Audomaro obispo; Pedro de Pébrac, presbítero; Beato Santiago Laval.
